Jueves, 18 de Agosto de 2005 - Sant'Elena, imperatrice  

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HISTORIA DE LA CIUDAD

HISTORIA DE LA CIUDAD

Assisi, maravillosamente engarzada en los declives orientales del monte Subasio, a 424 metres sobre el nivel del mar, está colocada como a guardia de la entrada de la Valle umbra, en la parte más ancha.
Centro de civiltades pre-romanas, concluyó su estructura urbana en el siglo II a.C., con un esquema de impacto escenográfico proveniente de los modelos griegos. En efecto, el declive tan escarpado sugerió, una ciudad creada sobre terazas superpuestas, sustenidas por murallas de construción, donde se apoyan los edificios civiles y religiosos.
La ciudad asumió un característico esquema escalar, al cual se refiere el poeta latino Properzio, nacido en Assisi, cuando dice que nació "allá donde Bevagna, en la baja llanura, se enrollaba con vapores de niebla, / mientras el lago umbro se calentaba bajo del sol del verano, / y la muralla de la notable Assisi se levantaba hacia la cima, / muralla divenida más famosa gracias a tu ingenio". La estructura primitiva es todavía identificable en la parte urbana de la Edad media, que sigue conservando las antiguas murallas de sustentamiento.
En el sieglo I a.C., Assisi, divenida Ayuntamiento romano, conoció un grande desarrollamiento después de la edificación de un santuario dedicado al culto de los Dioscuros.
Las murallas ciudadañas (sieglo II-I a.C.), construidas con pequeños bloques de caliza del Subasio, rodeaban la ciudad con un perímetro de 2500 metros.

La ciudad romana ya tenía su proprio centro: la plaza del Foro, hoy Plaza del Ayuntamiento, donde llegaban todas las callaes principales, y donde todavía está situado el Templo de Minerva y que se queda bien conservado.
Después de la caída del Imperio romano, Assisi fue governada por Totila, Carlo Magno y, luego, por los Duques longobardos de Spoleto.
La perfeción de la estructura de la ciudad y las dificultades en expandirse, llevaron la primera ciudad medieval a volver a las estructuras típicas del esquema romano, tanto que, hasta la mitad del Dociento, la extención medieval correspondió perfectamente a la estructura romana.
En el siglo XII, Assisi, divenida un libre Ayuntamiento, atraversó un feliz y férvido período constructivo que, en los dos siglos siguientes, llevó a la formación de una nueva ciudad.
Hacia la midad del sieglo XII, Giovanni da Gubbio fue encargado de la construción de la nueva Catedral de San Rufino, que, con su austera fachada puesta al lado de un poderoso campanario, queda uno de los monumento románicos más importantes de Assisi.
En 1197, Federigo II de Suecia, fue solemnemente bautizado en San Rufino, cuando la ciudad estaba bajo la tutela de Corrado de Lutzen, duque de Spoleto, al cual Barbarossa conferió la investidura de la ciudad, después de haberla sotomitida. El año siguiente, el poder imperial de Assisi, cayó en seguida a una insurrección del pueblo, y desde aquel día la ciudad se quedó siempre guelfa; la Fortaleza fue totalmente destruida y no fue recostruida hasta el sieglo XIV, bajo del Albornoz.

Probablemente la ciudad se constituiba de núcleos distintos, intercalados por huertos, cuando, al principio del Dociento, empezó la predicación de San Francisco, que, después de haber reunidos sus primeros adherentes, obtenió en 1209-1210, por parte del papa Innocenzo III, la aprobación "solo verbo" de su primera Regla.
A la muerte del Santo, el fervor espíritual suscitado por su parte se concretó en la construción de la grande basílica, destinada a la celebración de la gloria del "Pobrecito de Dios" y del Orden fundado por su parte, y a la caracterización, con su imponente mole, de la fisionomía de la ciudad. El grupo de los edificios, comprendente el grande Convento apoyado su enormes arcos, parecido, en su aspecto a una grandiosa fortaleza, y las dos igelsias superpuestas, fue originalmente construido sobre de una colina en la parte occidental de la ciudad, fueras de la muralla en el 1228, dos años después de la muerte de San Francisco, y, el primer ideator, y probablemtente arquitecto, fue fray Elia, nominado vicario general del Orden. Los trabajos seguiron nuy rapidamente, gracias a ofrendas colecciónadas por todas partes del mundo cristiano; y ya en el 1230, la iglesia inferior estaba a punto de ser concluida, en su cripta fue contenido el sárcofago con el cuerpo del Santo.
La imponente basílica fue ultimada en el 1253: el templo estaba colocado fuera del perímetro murado, pero resultará condiciónante para el siguiente desarrollamento del núcleo urbano, que ne fue atraido hasta el punto de unificarse con el complejo conventual.

Durante la edificación de la Basílica, también Assisi fue influensada por un grande fervor de vida, tanto que la ciudad se extendió. En el 1260, la muralla, divenida demasiado pequeña, fue extendida en la parte oriental de la ciudad, donde, en aquel tiempo, estaba la iglesia de Santa Chiara, que tenía las mismas formas de la iglesia superior de San Francisco.
A los principios del siglo XIV (1316), fue construida una muralla más ancha (todavía existente); se trataba de una muralla más extendida de la antecedente, que incluió todos los puntos del desarrollo urbano (desde el anfiteatro romano, a la roca alto-medieval, hasta la basílica franciscana); dentro de ella fueron saturadas las zonas residenciales, como el pueblo Aretino.
La reconstrución de la Rocca Maggiore (1367) fue el signal de la fin de la autonomía del ayuntamiento y la reconquista de la ciudad por parte de los dominios de la Iglesia.
Los acadimientos politicos pasados en los siglos XIV y XV, con luchas internas entre las facciónes, las guerras y los saqueos que Assisi sufrió por parte de Braccio Fortebraccio, de Biordo Michelotti y, por último, del Valentino, provocaron la ruina de las últimas torres y hicieron daños a gran parte del centro urbano, sin todavía alterarne, en general, la fisionomía, así como no fue modificada, en los tres siglos siguientes, por las restauraciónes y las reconstruciónes de edificios medievales y la construción de unos grandes palacios barrocos.
En los siglos XVII y XVIII, muchos palacios gentilicios y muchos edificios sagrados fueron construidos dentro del centro urbano, delineado por la expansión antecedente (Iglesia Nueva, Santa Maria arriba Minerva, oratorio de Santa Catarina, palacios Giacobetti, Bernabei, Fiumi-Roncalli, Locatelli y episcopal).

El siglo XIX fue caracterizado por la seglarización de los conventos, en muchos casos alterados por las nuevas destinaciónes y por una fuerte depauperación del patrimonio artístico.
Después de la anexión a Italia, la mejoría de las comunicaciónes, con el enlace ferroviario, llevó la ciudad, cuya vida estaba basada principalmente sobre la agricoltura, a nuevas aberturas, rompendo así su aislamiento con la afluencia de los primeros turistas y la construción de las primeras estructuras hoteleras.
Assisi se volvió a centro de turismo principalmente religioso, característica esta que se acentuó después del primer posguerra.
En 1926, en la ocación del séptimo centenario de la muerte de San Francisco, más de dos miliones de peregrinos de todo el mundo llegaron a Assisi.
La ciudad, a pesar del principio del siglo XX, empezó su expansión fuera de las murallas, donde fueron edificadas nuevas casas, conventos e institutos religiosos. Dentro de las murallas fue conservado el esquema medieval con restauraciónes en el mismo estilo y muchas decorticaciónes de las fachadas: ¡una herencia que todavía sigue en las directivas para la conservación del centro historico!

de Paolo Rossi
paolorossi62@libero.it




 
 



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